La Red PROTIERRA Argentina apoya y acompaña la solicitud del pueblo de Mendoza en defensa de la Ley Provincial Nº 7.722 (2007), así como la del pueblo argentino en la protección de la Ley Nacional de Glaciares Nº 26.639 (2010).
Expresamos nuestro total apoyo al pueblo de Mendoza en la defensa de la Ley Provincial Nº 7.722, que prohíbe el uso de sustancias químicas contaminantes en la actividad minera. Tal como han demostrado diversos informes elaborados por especialistas del CONICET y de la Universidad Nacional de Cuyo, la instalación del proyecto minero San Jorge (PSJ Cobre Mendocino) incumpliría la normativa vigente y pondría en riesgo la cuenca del Río Mendoza, fuente esencial de agua potable para gran parte del Área Metropolitana y la región. Por ello repudiamos cualquier emprendimiento minero que no respete la legislación ambiental existente y que introduzca riesgos para la vida y los ecosistemas.
Nuestra Red trabaja en el desarrollo responsable de la construcción con tierra, es por ello que las personas que la integramos estamos comprometidos también con el cuidado y la defensa de la vida en sus principios más amplios.
En ese sentido, adherimos al reclamo en defensa de la Ley Nacional de Glaciares, puesto que los glaciares y los sectores periglaciares son reservorios estratégicos de agua dulce y cumplen funciones ecológicas esenciales. Desde la evidencia científica se reconoce que los glaciares y los sectores periglaciares actúan como reguladores hidrológicos naturales: almacenan agua en forma de hielo y la liberan de manera gradual durante las estaciones secas, sosteniendo el caudal de ríos y arroyos en regiones áridas y semiáridas de la Argentina. Entendemos que muchas comunidades, actividades productivas y ecosistemas dependen directamente del agua que proviene de estos cuerpos de hielo.
La intervención sobre glaciares, ambientes glaciares y sectores periglaciares generan alteraciones irreversibles, compromete la estabilidad de las cuencas, acelera la pérdida de reservas hídricas y disminuye la disponibilidad de agua para las poblaciones. A esto se suma que la megaminería en zonas de alta fragilidad ambiental ha demostrado producir impactos severos y persistentes que no pueden ser mitigados, existiendo alternativas de desarrollo más inclusivas y menos destructivas.
Por todo lo anterior, consideramos de vital importancia la plena vigencia y cumplimiento de la Ley Nacional de Glaciares. Proteger el agua es proteger la vida.