El wood frame y la bioconstrucción

El wood frame y la bioconstrucción

Fuente: maderaytecnología.com.ar Autor: Ing. Ftal. Martín Sánchez Acosta (INTA)

A comienzos de octubre se llevó a cabo en Villa del Prado, Córdoba, el primer taller abierto “Wood Frame: el ABC de la construcción en madera” dictado en el marco del programa académico de la Diplomatura Universitaria en Bioarquitectura que impulsan la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y la plataforma Aula Abierta. Contó con el respaldo institucional de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA) y la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos (FPAA).

La organización estuvo a cargo de Aula Abierta y la Escuela TACU. El curso fue dictado por el Ing. Ftal. Martín Sánchez Acosta, profesional asociado del INTA Concordia. Propuso una modalidad de aprendizaje que combinó conceptos teóricos con la experiencia directa sobre una obra real. Durante tres jornadas, los participantes pudieron acercarse al sistema wood frame desde una perspectiva integral, recorriendo sus fundamentos, criterios de diseño, materiales, resolución constructiva y puesta en obra. Pero, sobre todo, pudieron aprender haciendo: midiendo, replanteando, cortando, armando y montando los distintos componentes de una estructura de madera. Se construyó en escala real la ampliación de una construcción existente.

Asistieron 32 participantes, mayormente profesionales y constructores, provenientes de distintas provincias (Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires), como también de Uruguay y Chile, fomentando el intercambio de información con los países vecinos. El objetivo de la capacitación fue poner en conocimiento conceptos sobre la madera, su correcto empleo, selección, tratamientos, productos madereros existentes en el país y cómo aplicarlos correctamente bajo reglamentaciones vigentes.

Facilitando la autorización del sistema

La idea de la combinación wood frame-bioconstrucción resulta de la necesidad que tiene esta última de contar con una estructura de madera y que la misma sea bajo normativa nacional, lo que le facilita su autorización de aplicación. Para ello, la aplicación del sistema de plataforma y entramado, bajo normativa CIRSOC, le da la posibilidad a la bioconstrucción de solicitar habilitaciones municipales, ya que la construcción en madera hoy día tiene el estatus de materia tradicional.

Siguiendo las normativas no necesita de los certificados antisísmicos (INPRES), ni la necesidad de certificados de aptitud técnica (CAT) que, en realidad, era para la obra pública, pero que igualmente lo requerían en muchos municipios.

La modulación y la prefabricación

Una de las grandes ventajas de los sistemas wood frame es la prefabricación de piezas-parte de muros, techos, pisos y otras, las que incluso pueden recibir pre-acabados para su pronta colocación. Esto, a su vez, se puede combinar con la modulación, en general como múltiplo de 1.22 m por las dimensiones usuales de las placas, lo que simplifica en forma significativa toda la logística y hace más eficiente el empleo de la materia prima.

Esta prefabricación se puede adaptar a bastidores de muro que aplicará luego el sistema de quincha: un método constructivo tradicional y de bioconstrucción que combina un esqueleto o entramado liviano de madera con un relleno y revestimiento de barro (tierra arcillosa) mezclado con fibras vegetales.

Acelerar la rapidez de construcción

El taller permitió profundizar en uno de los puntos claves para la combinación de wood frame con la bioconstrucción: la rapidez de la construcción. Este aspecto resuelve uno de los problemas usuales de la bioconstrucción: el gran consumo de tiempo por emplear sistemas manuales, usualmente de autoconstrucción.

El contar con cerchas de techos, incluso vigas de piso y bastidores de muro ya pre armados, hace que en término de 48 horas, aproximadamente, se cuente con toda la estructura levantada para continuar con el sistema deseado. Esto permite, además, proteger fácilmente la estructura con plásticos tipo silo bolsa usados y que ya no se dependa del clima.

Por otra parte, la capacitación permitió experimentar una solución bioconstructiva fundamental: las formas de diseñar bastidores de muro con las típicas diagonales para continuar con barro, y en el interno prever el uso de fardos de fibras y maderamen que facilite la colocación de instalaciones.

La Escuela Tacu fue creada por el Arq. Armando Gross, de Estudio Van Gross, bajo criterios de bioclimatismo y bioconstrucción. Su objetivo es integrar las decisiones arquitectónicas con las condiciones del sitio, el uso responsable de los recursos y una manera más consciente de construir y habitar. La escuela es actualmente dirigida por la Arq. Eliana De Battiti y el Ing. Electr. Agustín Capurro