Resumen del 11° Encuentro en Tinogasta

Resumen del 11° Encuentro en Tinogasta

Entre el 9 y el 13 de septiembre de 2025, la ciudad de Tinogasta se convirtió en el punto de encuentro para casi doscientas personas de todo el país, convocadas por la Red Protierra Argentina para celebrar su 11° Encuentro Nacional. 

La propuesta fue posible gracias a la articulación con el Municipio de Tinogasta y al apoyo decidido de la Secretaría de Turismo y su equipo, que acompañaron con entusiasmo cada una de las actividades. Además, contó con el acompañamiento de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos, y los colegios de arquitectos de las provincias de Catamarca, Buenos Aires, Tucumán, San Luis, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Chubut, Jujuy. Además, acompañan organizaciones internacionales como la Red iberoamericana Proterra, y nacionales como Eco Urbano, Fauna y Gasetí Gazún. También cuenta con el apoyo de instituciones académicas y científicas como el Centro de Estudios sobre Patrimonios y Ambiente de la Universidad Nacional de San Martín, el Instituto de Investigaciones Territoriales y Tecnológicas para la Producción del Hábitat y el Centro Experimental de la Vivienda Económica, ambos del CONICET.

El corazón del evento fue el Museo del Sabor, aunque el encuentro también se extendió a otros escenarios: el Centro Cultural en obra, Punto Digital y el pueblo de Cerro Negro, generando un itinerario que combinó debate, trabajo colaborativo, arte y experiencias comunitarias.

Un inicio con raíces profundas

La jornada inaugural del martes 9 comenzó con la participación de la comunidad en la preparación y ejecución del mural de tierra en el Museo del Sabor, una obra colectiva que se desarrolló a lo largo de los días del encuentro.

Por la tarde, la inauguración se abrió con la energía del Ballet Folclórico Hayrapuca, dirigido por el profesor Sergio Rodríguez, que presentó una danza alusiva al adobe. La fuerza de su puesta en escena condensó en el escenario la unión entre técnica, cultura y territorio, y marcó el tono de lo que sería una semana intensa y vibrante.

Luego se dieron las palabras de apertura, a cargo de la coordinación de la Red y de las autoridades municipales. Estuvieron presentes la Secretaría de Turismo, la Viceintendenta y la Diputada Provincial Natalia Ponferrada, impulsora de la Ley N°5792 (2022), que declaró a la Ruta del Adobe como Itinerario Cultural de Catamarca. Su intervención subrayó el valor de este itinerario como emblema patrimonial y motor de desarrollo para la provincia.

La tarde continuó con una serie de charlas inaugurales que situaron al encuentro en su contexto histórico, geográfico y cultural:

El Prof. Adolfo Díaz y el Prof. Emilio Garnica (Centro de Estudios Históricos y Geográficos de Tinogasta) ofrecieron una perspectiva histórica y geográfica de Tinogasta, que permitió entender la riqueza del lugar anfitrión.

Los arquitectos Daniel Contreras, Eduardo Solá y Carlos Maturano (Universidad Nacional de Catamarca) relataron la génesis de la Ruta del Adobe, mostrando los orígenes de esta iniciativa patrimonial que hoy es referente provincial.

Las arquitectas Priscila Ferrari, Paloma Heredia y el Arq. Matías Salvatierra, junto con la Arq. Laura Araujo Albrecht (UNC), presentaron la tesis “Espacios educativos desde la cultura material”, vinculando formación académica y territorio.

Integrantes de la Red BIOCA (Chubut/Río Negro) compartieron la experiencia “Reconstrucción post incendio en la Comarca Andina”, un ejemplo de resiliencia comunitaria y bioconstrucción frente a desastres.

De este modo, el inicio del encuentro fue más que un acto protocolar: se transformó en una declaración de principios, afirmando que la Red PROTIERRA hunde sus raíces en la historia, la memoria y las prácticas vivas de las comunidades.

La Red y la comunidad

Uno de los aspectos más destacados fue la amplia participación local. De las cerca de 190 personas presentes, 67 eran de Catamarca y 56 de ellas de Tinogasta, lo que marcó un hito en los 30 años de historia de la Red PROTIERRA al seguir incrementando sustancialmente el vínculo estrecho con la comunidad anfitriona.

Durante los días siguientes se desplegó una gran diversidad de propuestas:

Talleres para infancias, realizados en articulación con el Centro Integral de Desarrollo Infantil, donde los niños y niñas pudieron experimentar y expresarse en torno a la tierra.

Exposiciones, charlas y debates organizados por las distintas comisiones de la Red.

La creación de un mural colectivo en el hall del Auditorio del Museo del Sabor, diseñado por estudiantes del Profesorado de Artes Visuales del IEST junto al Grupo de Artistas Visuales Asociados de Tinogasta, y ejecutado de manera participativa por las y los asistentes. El mural, alusivo a la cultura y el paisaje local, quedó como testimonio vivo del encuentro.

También se realizaron visitas técnicas: el sábado se conoció el proyecto del Centro Cultural en obra y la refuncionalización del Museo del Sabor, guiadas por la Arq. Érika Peralta. Fue un momento clave para vincular el saber académico con los procesos locales en marcha.

También se realizaron visitas técnicas: el sábado se conoció el proyecto del Centro Cultural en obra y la refuncionalización del Museo del Sabor, guiadas por la Arq. Érika Peralta. Fue un momento clave para vincular el saber académico con los procesos locales en marcha.

Referentes y saberes compartidos

El encuentro contó con la presencia de profesionales que dejaron huella en la historia de la Ruta del Adobe: el Arq. Eduardo Solá, involucrado en sus orígenes, y el Ing. Rafael Toledo, quien participó en restauraciones de edificios emblemáticos. Ambos fueron reconocidos por su trayectoria y aportes.

Las comisiones de trabajo de la Red desplegaron un abanico de actividades:

La comisión de Hábitat propuso un taller participativo con habitantes locales.

La comisión de Materiales compartió charlas sobre revestimientos y estructuras de madera. La exposición ¿Por qué usamos cal en la Bioconstrucción? a cargo del Lic. Constr. Duznel Zerquera. Y el diálogo: La utilización de aditivos naturales y/o industrializados en revoques de tierra a cargo de la especialista Natacha Hugón.

La comisión de Formación presentó un panorama de la oferta académica existente en el país y articuló con la EPET de Tinogasta, también con participación de la Arq. Érika Peralta.

La comisión de Patrimonio informó sobre el relevamiento nacional de construcciones en tierra y desarrolló una charla de sensibilización. La propuesta involucró tanto el contexto urbano como el rural con la visita al poblado y la iglesia de Cerro Negro, al sur del departamento de Tinogasta.

La comisión de Normativa presentó un repaso de las ordenanzas vigentes y proyectó cortometrajes elaborados para difundir el modelo de ordenanza impulsado por la Red.

Las áreas de Género y Difusión articularon debates transversales, enriqueciendo la mirada integral del encuentro.

Cultura y turismo: la vida en torno al adobe

El programa incluyó múltiples expresiones culturales. Además de la danza del acto inaugural, diferentes artistas locales compartieron música y baile, integrando a visitantes y anfitriones en un clima festivo y de intercambio.

El domingo, los participantes tuvieron la oportunidad de recorrer la Ruta del Adobe, en una propuesta organizada por la Secretaría de Turismo. Aunque quedaron sitios sin visitar, la experiencia despertó en muchos la certeza de querer regresar a Tinogasta para seguir descubriendo su riqueza patrimonial y cultural.

Cierre y futuro

El último día, en el Centro Cultural en obra, se compartieron reflexiones sobre lo vivido y sobre el valor de continuar fortaleciendo la construcción con tierra en diálogo con las comunidades locales.

La asamblea anual de la Red, realizada el viernes en el Punto Digital por la mañana y en el Museo del Sabor por la tarde, fue un espacio de definición y renovación. Allí se concretó el traspaso de la coordinación y se eligió la sede del próximo encuentro: El Bolsón, Río Negro, en 2026. Allí los esperamos el próximo año!

Concluyó así un encuentro que no solo reunió a profesionales, estudiantes, instituciones y vecinos de Tinogasta, sino que también dejó sembrada la certeza de que la construcción con tierra es presente y futuro, un camino que une técnica, patrimonio, cultura y comunidad.

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