La construcción con tierra en vinculación con las comunidades

En una primera entrevista que promete ser una serie de conversaciones con integrantes de la Red Protierra Argentina, Margarita Do Campo conversó Guillermo Rolón, también parte de la Red e investigador del CONICET y del Centro Regional de Investigaciones de Arquitectura de Tierra Cruda, en Tucumán, CRIATiC. Lo acompañaron en el intercambio parte del equipo, los becarios doctorales Pablo Dorado y Gonzalo García. Hablaron del trabajo en territorio con comunidades campesinas y originarias, de la perspectiva que asumen durante la investigación y de cómo el encuentro con otras cosmovisiones los interpela y enriquece.
A continuación la versión en video y escrita, para todos los públicos

Margarita Do Campo: La idea inicial es saber sobre el trabajo territorial con las comunidades originarias y campesinas tucumanas, cómo fue el acercamiento entre ambos grupos.

Guillermo Rolón: Nosotros trabajamos juntos hace 5 años, yo como investigador y ellos con sus respectivas tesis vinculadas a cuestiones territoriales y tecnológicas. Parte de nuestro trabajo es analizar cómo las tecnologías de construcción con tierra se desarrollan en territorio. Pero nuestra vinculación con las comunidades indígenas y campesinas en el ámbito rural viene de antes. El equipo MHaPa (Mejora del Hábitat Participativo), del que formamos parte, ya venía trabajando estos temas, eso nos habilitó la tarea.
Principalmente trabajamos enfocándonos en los procesos de construcción, tanto de viviendas como de espacios comunitarios. A veces son temas de mejoras, pequeñas intervenciones, revoques e incluso proponer el uso de una tecnología constructiva, dentro de lo que la comunidad nos está solicitando, como estamos haciendo con la Asociación Campesina de Tucumán (ACT), con quienes empezamos una obra desde cero.

Gonzalo García: A partir de un interés nuestro, y de lo que vamos estudiando, la comunidad identifica hacia dónde vamos y se establecen necesidades y un vínculo. Identifican en nosotros alguna forma de trabajo con el que pueden llevar a cabo un proyecto. Allí hay un proceso de ida y vuelta.

Pablo Dorado: Las necesidades específicas que surgen en las comunidades las vamos planificando conjuntamente. Nuestra llegada a territorio coincidió con las necesidades comunitarias, a partir de lo que nosotros podemos acompañarlos.

GR: Lo que hacemos en estos últimos años es mantener un contacto asiduo, y eso hace que haya un reconocimiento hacia nosotros como «los técnicos que pueden colaborar en necesidades identificadas». No es que llegamos un día, hacemos una actividad y nos vamos; es un vínculo sostenido en el tiempo en el que todos estamos atentos a proyectos, financiamientos, materiales. ese sostenimiento del vínculo en el tiempo es uno de los ejes de nuestro trabajo.

PD: Trabajamos con comunidades del ámbito rural de la provincia de Tucumán, allí conviven pueblos campesinos y comunidades indígenas. El sector con el que más vínculo tenemos es el que se ubica en el Valle Calchaquí donde viven: la comunidad de Amaicha del Valle, la comunidad de Casas Viejas y la de Potrero Rodeo Grand, entre otras.

Margarita Do Campo: A veces, cuando desde la universidad o el CONICET se da alguna relación con algún actor social esos trabajos se encaran desde una posición vertical en el que los que saben van a enseñar, a dar algo, pero ¿qué aprendieron ustedes de las comunidades? sea en lo técnico o en lo social ¿qué han ganado, en qué se enriqueció el grupo por este intercambio?

GR: Nosotros tenemos un aspecto metodológico claro, y es que no trabajamos con transferencia tecnológica sino con vinculación tecnológica. Ese concepto lo desarrollamos para entender cómo nos posicionamos respecto a las comunidades. Nosotros nos proponemos trabajar considerando una situación de igualdad en la relación, nuestro conocimiento se va compartiendo con el de ellos. Nos presentamos tratando de entender la necesidad y sobre esa necesidad discutimos las posibles resoluciones. Ellos saben que nosotros trabajamos con determinadas tecnologías, pero eso no nos limita la articulación. Esas comunidades nos permiten generar espacios de diálogo, una construcción compartida en la que finalmente resolvemos la intervención y el planteo tecnológico. Esto es favorable no solo en el compartir, sino que nos sirve para ir identificando nuevos temas en el área de investigación. Esa es la idea del doble sentido de trabajar respetando el conocimiento existente incorporándolo a una solución que se va construyendo con ellos; por otro lado, nuestra tarea de investigación consiste también en identificar los temas que deberían tener prioridad.

PD: Una de las cosas que más me llama la atención y lo que más aporta a nuestra tarea, es la manera en la que trabaja la comunidad, cómo se organizan, toman decisiones, la horizontalidad que tienen, cómo resuelven conflictos.

GR: Eso hace que nosotros tengamos que identificar primero cómo articulan y trabajan para entender cómo articular y trabajar con ellos. No lo hacemos de la misma manera con cada comunidad o grupo.

GG: Sea un taller puntual o una experiencia extendida en el tiempo, siempre es un gran aprendizaje porque el conocimiento se construye sobre las necesidades, los antecedentes del tema y su territorio. Esa parte es muy gratificante, muchas veces vamos con una información, pero no la exponemos hasta haber escuchado extendidamente todo lo que conocen. En base a eso trabajamos y por supuesto que volvemos enriquecidos luego de esas jornadas, por su conocimiento y su forma de organización.

PD: Otra cosa bien interesante son los tiempos, las prioridades que tienen las organizaciones, como de repente en momentos específicos del año, la atención vira hacia ese lugar y pasa a otro plano el trabajo en tecnologías. Ellos ven de manera global el pequeño aporte que hacemos en su fortalecimiento, pero hay momentos en los que la comunidad tiene otros tiempos y prioridades. Y nosotros también aprendimos a leer esos procesos. También sucede a veces que hay que resolver alguna convocatoria formal con pocos días para presentarse, y hay que leer, informarse y completar instancias formales prontamente.
GR: Lo que también nos dimos cuenta es que para los casos en los que trabajamos, la construcción con tierra tiene una dinámica bastante importante, y lo que si nos sorprendió y nos hace aprender bastante, es que hay mucha innovación. Aunque el trabajo sea informal, no está dentro de las reglamentaciones y lo normativo, igual se construye un montón y, en ese proceso, se innova.
PD: Y ellos lo entienden como una innovación, te lo explican como una innovación.
GR: Innovaciones que tienen que ver con alguna forma de resolver los techos de una manera distinta, de preparar el adobe con otro proceso, de tratar las cañas del cielo raso de determinada manera. Incluso la forma de organización de la construcción también ha cambiado.
PD: Primero hay un gran interés de parte de las comunidades en la construcción con tierra y se da mucho la cuestión de revalorizar, revivir y mejorar su construcción y al mismo tiempo aplicar otras innovaciones. En la revalorización y la innovación se lee un camino hacia la mejora.
GR: También tuvimos bastante demanda en temas de revoque, últimamente.
GG: Sí, nos demandaron porque se han enterado de nuestro trabajo y realmente creo que ahí estamos innovando, no por la técnica en sí, sino que se lo aplique en este momento de la historia en el que muchas construcciones con tierra están revocadas con cemento. Venimos trabajando hace un tiempo con revoques de tierra y ha sido una tecnología que pudo llegar a la gente que se interesó mucho. Eso nos permite vincularnos y conocer a otros actores que en el valle están construyendo y están interesados en retomar estas tecnologías que conocían a través de sus familiares.

MDC: ¿Qué dificultades encontraron? ¿Se sienten reconocidos por las instituciones de las que forman parte?

PD: Creo que mucho tiene que ver el proceso de ir construyendo con cada comunidad lo que se va a hacer. Creo que esa es la mayor dificultad, por ejemplo: tenemos un vínculo con la comunidad de Quilmes que está un poco frenado. Ahora se retoma el vínculo y tenemos que volver a ver en qué instancia está la comunidad, qué actividades podemos hacer. Es un proceso que lleva a una adaptación, porque si no estaríamos repitiendo un modelo que a veces funciona. Es uno de los mayores aprendizajes ir de vuelta, replantear, revisar, repensar… ¿Va de vuelta un taller o nos reunimos, viajamos, nos organizamos, ¿qué quieren, qué les parece, empezamos con algo grande, algo pequeño? Bueno esa es una dificultad, o un aprendizaje también.
GR: Si, tiene que ver con los tiempos. Tanto las comunidades indígenas como las campesinas tienen sus tiempos de construcción y de otras actividades. No son procesos inmediatos, llevan tiempos que tenemos que aprender a respetarlos y articular nuestro trabajo en relación a ellos.
¿Cómo los organismos que nos evalúan reconocen esos tiempos? Bueno, a veces hay que hacer malabares y resolverlo de diferentes maneras. A nosotros nos evalúan por publicaciones y también por articulación con las comunidades en lo que se entiende como «transferencia tecnológica». Parte del trabajo es identificar esos elementos, aunque también sería interesante que los organismos reconocieran todas esas actividades que tienen que ver con la vinculación con la sociedad. A partir de lo que sucedió con la pandemia, el CONICET ha estado articulando en otras áreas para resolver problemas urgentes. En nuestro caso no podemos dar respuestas inmediatas a esos contextos, participamos en resoluciones de problemas que requieren más tiempo, y los resultados también se ven a mediano o largo plazo y de otras maneras.
GG: Los tiempos institucionales y de los de los proyectos nunca coinciden con los tiempos comunitarios, entonces se ven resultados parciales o pequeños, pero el proceso de crecimiento y transformación comunitaria es bastante más largo. Entendemos de todos modos que el CONICET tiene una tendencia modificar las formas de evaluación para poder valorar estos vínculos territoriales, de cómo se «baja» o se «crea» ciencia con la comunidad. Aunque ese tipo de evaluación no está tan aceitado, se está trabajando.
PD: Respecto al apoyo, a mí me parece que siempre lo hemos tenido. Disponemos de la posibilidad de trabajar. Tanto de la Facultad de Arquitectura como de la Universidad.  Menos financiamiento , apoyo y acompañamiento siempre hay. Nosotros no resolvemos tanto con la universidad las actividades, somos un equipo que nos apoyamos con más gente, no solemos recurrir en busca de apoyo, sino que más bien resolvemos entre los que somos.
GR: Las instituciones no nos dificultan ni nos impiden la tarea, aunque sí reconozco que es difícil conseguir financiamiento para actividades porque la situación del país es complicada.
PD: Las comunidades identifican el rol de la universidad y la extensión con los proyectos de distintas procedencias. Como decía Guillermo al principio, nosotros no vamos a dar un taller de revoque sino a vincularnos con la comunidad, y si el revoque acompaña un proceso, se plantea el revoque, y es eso lo que nos permite generar vínculos, el reconocimiento de saberes.
GR: Si, de un taller de revoque salen las necesidades de atender otras cosas, de trabajar otras dificultades técnicas de las obras.

MDC: ¿Ustedes se plantearon en estos trabajos con la comunidad alguna política que incluya a las mujeres o personas que se perciban como integrantes de la diversidad sexual? Porque muchas veces los que llevan la palabra de las comunidades, son los hombres, ¿no?

GR: Bueno, tenemos ejemplos bastante variados. En las comunidades indígenas es más frecuente la presencia masculina en los talleres.
PD: Si, el ámbito de la obra suele ser masculino, pero siempre hay mujeres, siempre.
GR: Y en el caso de la Asociación Campesina de Tucumán es al revés. Mayormente la presencia es de mujeres. Si bien hay un albañil, la presencia de las mujeres está desde la organización hasta la preparación de los materiales. Porque además la asociación campesina discute internamente la cuestión de género, y eso se ve reflejado. Nosotros no podemos incidir generalmente porque es algo que las organizaciones tienen que resolver internamente. Si las comunidades lo plantean favorablemente trabajamos con eso, pero no podemos imponer temas de discusión si eso no tiene que ver con la resolución de la necesidad.
PD: Desde nuestro lado las mujeres siempre están invitadas y se hace hincapié en que pueden venir chicas, niños, quienes quieran participar. En ese sentido nos han facilitado eso la discusión entre las mismas comunidades donde estos temas se trabajan, y las mujeres están presentes.
GG: Si, por ahí, por ese motivo es que nunca lo hemos planteado como un proyecto nuestro porque en estas relaciones siempre ha habido mujeres y no hemos identificado dificultad alguna. De todos modos, no lo hemos planteado como equipo, pero sería un tema para charlar, y si podemos identificar conflictos en alguna comunidad.
GR: Eso se desprende de las formas en las que vamos trabajando. Si las comunidades internamente no tratan el tema o no habilitan a que se trate, eso es un asunto anterior a nuestra intervención. Y nosotros tenemos que ser cuidadosos con eso porque hay un vínculo que respetar. Si vemos que el tema puede ser tratado, lo abordamos. Pero es cierto que habría que ver qué formación tenemos nosotros para tratar esos temas. No somos personas calificadas para tratar la cuestión de género, podríamos tal vez plantear actividades para mejorar esa articulación, pero tenemos que reconocer que no somos especialistas.

MDC: Una a veces observa, y me pasó con el proyecto de análisis de agua en Catamarca. Cuando te acercabas a una casa el que salía a hablar era un varón y es difícil entablar diálogos con las mujeres. Pero una puede detectar una situación y pensar un taller o actividad dirigida. Son cosas que pienso, claro que entiendo que ustedes no pueden imponer un debate que la comunidad no tenga, pero a veces abrir una ventana.

GG: En la comunidad de Casas Viejas tenemos una cacica, una cacique mujer, y eso habla mucho de cómo se comporta la comunidad. De todos modos si es real que a la hora de hablar se dirigen a los hombres, si un hombre y una mujer vamos a comprar algo es cierto que quien atienda se dirija al hombre. Pero ya te digo, hay una cacica, en la asociación campesina la mayoría son mujeres que trabajan con estos temas. Nosotros no vamos a meter cuchara ahí porque ya lo están trabajando. No sé el tema de otros géneros, pero la mujer tiene un rol que no está menospreciado en los ámbitos que nos toca trabajar.
PD: Sí, incluso en las obras de construcción la mujer gestiona, organiza, coordina, decide. Lo mismo en los talleres, acompañan, aprenden, trabajan, revocan. Igual es interesante lo que has propuesto. Pero ya te digo, si hay 11 varones y 3 mujeres, ellas están sentadas al frente igual que los varones. Pero se dio naturalmente, y quizás sí está bueno pensarlo para ver si realmente eso “naturalmente sucede” o si podemos apoyar en algo.
GG: Los trabajos que hacemos ligados a revoques tienen una parte artística, y en lo artístico siempre hay más mujeres que hombres, y estamos muy ligados en ese sentido. Ahora que lo pienso… a veces ni siquiera hay hombres.
PD: En las convocatorias, sean artísticas o constructivas, siempre nos han acompañado mujeres. Las chicas aparecen, organizan, nos vinculamos en todas las instancias con ellas, nos reciben, controlan…

MDO: Es interesante entonces como se notan estos cambios en la sociedad aun en lugares rurales. Yo lo noté en los últimos años en Catamarca entre las jóvenes como hablan de una manera que hace unos años no hablaban ni cuestionaban.

GR: Eso no quita que las dificultades sigan existiendo, eso lo tenemos claro. Aparentemente estamos en un contexto más discutido, más abierto, con la temática un poco más procesada, elaborada, discutida. Quizás eso también es lo favorable.

MDO: ¿Quieren hacer un cierre?

GR: Por ahí comentar que a partir del trabajo de normativa que se hizo en la Red Protierra tenemos elementos para trabajar acá el tema tecnología y reglamentación. Básicamente hay cuestiones de la reglamentación que son interesante plantear en territorio porque es para dar más seguridad y calidad a las construcciones. Y eso en territorio lo verificamos. Una de los temas de conversación es cómo hacer para construir mejor.

GR: Si, entonces está bueno cómo discutimos lo normativo en territorio, no en lo legal o institucional, sino en territorio. Es importante la implementación de esas mejoras que den seguridad a las construcciones, y más en zonas sísmicas.MDC: Claro, que sirvan como una guía.

GR: Claro, pero ¿cómo se elabora eso para que se pueda trabajar en territorio? No es lo mismo que tener un reglamento.
PD: Trabajar con comunidades es un gran desafío porque son grupos sociales con su cosmovisión particular que transmiten y te llega. Eso resulta un trabajo interesante, a veces complejo, pero muy gratificante también. Se aprende muchísimo de las organizaciones, de las comunidades y es una oportunidad de entender que lo que hacemos empieza a tener sentido. Tal vez es ver que la ciencia y la investigación tiene una bajada a territorio. También es un gran desafío porque hay que convencerse de algunas cosas antes de trabajar con comunidades, todas las comunidades son distintas incluso, todas tienen sus inquietudes e intereses. Para nosotros la construcción con tierra ha sido un gran nexo de vinculación con las comunidades y ha sido fuerte poder acompañar en cuestiones que hacen al hábitat y a la construcción con tierra.

One Comment

  1. En la ocasion, luego de los saludos de bienvenida de parte del Vicerrector de Investigacion, Innovacion y desarrollo, Dr. Oscar Bustos; del Director de la Escuela de Arquitectura USACH, Arqto. Jorge Lobiano y del Comite organizador, representado por los arquitectos Hugo Pereira, Presidente de Protierra y Sergio Alfaro, Coordinador General de la Red Arcot, se dio paso a las ponencias.  En esta oportunidad el tema central fue “Construccion Sustentable Ancestral”, el que se vio ampliamente representado por cerca de 16 exposiciones repartidas en dos bloques, durante la jornada de la manana y dos bloques durante la tarde. Asi. Los titulos fueron “Intervencion del Patrimonio construido en tierra” y “Arquitectura contemporanea e innovacion en la Construccion con tierra”, respectivamente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *