Conociendo al equipo de la Comisión Formación

Mi nombre es Ariel González, soy Ingeniero en construcciones y me he capacitado en investigación, desarrollo y transferencias de tecnologías para viviendas de bajo costo. Trabajo en la UTN Santa Fe haciendo docencia y coordino el grupo “Tierra Firme”; dicto una cátedra de hábitat popular y producción social del hábitat.

Trabajé en el ámbito rural con aborígenes y campesinos realizando construcciones con tierra y aplicando metodologías de investigación-acción e investigación participativa. Dentro del ámbito académico asesoré a empresas dedicadas a la construcción con tierra desarrollando actividades en laboratorio y en plantas pilotos. Trabajé en ONGs y con equipos interdisciplinarios que abordan el tema del hábitat urbano y rural; organizando y liderando grupos interdisciplinarios en investigaciones y desarrollos socio-habitacionales, y de bioconstrucción con énfasis en tecnologías con tierra.

Me gusta mucho hacer y ver cine; también la lectura.

Soy Maillén Weiss, Arquitecta graduada en la FADU.UNL, Santa Fe. Paralelo a mi formación académica fui participando de diversas actividades y capacitaciones relacionadas a la construcción con materiales naturales y la sustentabilidad con reconocidos formadores nacionales e internacionales, lo que me permitió llevar la bioconstrucción a las aulas de la Universidad por medio de Proyectos de Investigación y Tesis de graduación. Fui becaria en el Programa de Becas de Iniciación a la Investigación para estudiantes de carreras de grado de la UNL, con la temática de construcción con tierra cruda y fibra vegetales, obteniendo 1º Premio Arquisur de Investigación (categoría investigadores en formación) en la Universidad Mayor de San Andrés, La Paz, Bolivia; pudiendo exponer dicho trabajo en diferentes encuentros y congresos tanto en Argentina como en Chile, Paraguay y Bolivia.

He realizado pasantías docentes en cátedras como Construcciones y Tecnología y Ambiente de la FADU.UNL, y formado parte del cuerpo docente de la primer cohorte de la Diplomatura en BioConstrucción UNT.FRP + Fund. EcoUrbano.

Actualmente resido en Crespo, Entre Ríos, desempeñándome de forma privada en estudio de diseño y arquitectura que tenemos con mi familia. Formo parte del grupo “BioConstrucción Crespo” que busca fomentar la construcción con materiales naturales y tecnologías eficientes, así como también ser gestor de capacitaciones y formaciones.

Soy parte de la Comisión Formación de la Red, porque creo en la importancia de la capacitación a conciencia, de la transmisión del conocimiento de forma responsable y por medio de formadores con experiencia, y fundamentalmente instalar éstas temáticas en las hojas curriculares de los diferentes ámbitos académicos como carreras de Arquitectura, Maestros Mayores de obras e Ingenierías.

Amo profundamente mi profesión, siempre supe que éste sería mi camino de vida, aún cuando de chica todavía no comprendía siquiera lo que implicaba ser arquitecta, ser hacedora de hábitat y cobijo… Debo confesar, que al transcurrir mi formación, la Academia “moderna y vanguardista” me desilusionó un poco, y en medio de todo ese torbellino de sentimientos encontrados, el conectar con la bioconstrucción fue el plus, el condimento para que todo vuelva a tener sentido… para comprender hacia donde era el camino a seguir, hacia a donde apuntar y lograr ser promotor de cambio en un amplio espectro de ámbitos.

Buenas! Mi nombre es Leonardo Bianchi, soy mendocino, ingeniero químico egresado de la UTN, y junto a un grupo de compañeras y compañeros integramos un colectivo que intenta aportar herramientas a sectores vulnerados para mejorar su situación habitacional y comunitaria, trabajando con herramientas de bioconstrucción sobre casas de familia o espacios de encuentro comunitarios como merenderos o comedores.

Siempre me interesé por la tecnología y su alcance, y casi siempre noté que dejaba afuera a la población quizás más necesitada de ella en tanto herramienta de mejora de la calidad de vida y no mercancía sujeta a la ley del mercado. Cuando me acerqué a la construcción con materiales naturales lo hice con el sentido de colaborar para cubrir ese espacio vacío. El primer proyecto tuvo que ver con la construcción de un módulo habitacional para una familia de un asentamiento en la periferia castigada del gran Mendoza. Luego formamos este grupo con el que trabajamos estos temas, al que denominamos Grandes Manos, y nuestro objetivo principal es lograr transmitir y recibir (construir en ese ida y vuelta) conocimientos con la comunidad para que sea ella misma artífice de la construcción de sus viviendas, que con prácticamente los mismos materiales con los que hoy construyen, puedan tener una vivienda con mejores propiedades térmicas, acústicas, de seguridad, de sanidad, confort, etc.

Trabajamos con materiales reciclados, que para la inmensa mayoría sería descarte o directamente basura, con donaciones y en una estrecha vinculación con grupos de trabajo de estudiantes universitarios que organizan talleres de oficios y sus prácticas las llevan adelante en nuestras obras.

En el grupo existe una riquísima diversidad de orígenes tanto sociales, como culturales, políticos, sociales, etc, lo que sin dudas nos enriquece aun más a los integrantes.

La bioconstrucción se transformó en una herramienta de militancia social, la que siempre y desde otros lugares adherí. Ahora vemos que también familias muy humildes, con sus derechos vulnerados, sin casi una posibilidad económica para afrontar la construcción de su vivienda, pueden hacerlo con sus manos. Llevarlo a esos sectores es no sólo parte del objetivo central, sino motivo de orgullo para el grupo.

Mi nombre es Eduardo Enrique Brizuela, el cuarto hijo de Eduardo y Josefina. De niño jugaba a construir ranchos junto a mis hermanos y amigos del barrio, será por eso que siendo muy joven me fui a estudiar arquitectura la Universidad Nacional de Córdoba. Pasaba largas vacaciones en la casa de campo de mi abuela, en San Blas de Los Sauces, una casa centenaria de amplias galerías y gruesos muros de adobe. Esas vivencias primogénitas son las que me llevaron por el camino de la arquitectura con tierra y son las que tramito a mis alumnos de la materia Construcciones con Tierra que dicto en la Universidad Nacional de la Rioja, donde junto a otros docentes, creamos un Laboratorio de Construcciones con Tierra. En el ámbito profesional he realizado diversas obras utilizado la tierra en su estado natural como materia principal.

Me gusta mucho viajar para conocer otras culturas y hacer amigos, fundamentalmente por Latinoamérica, mi patria grande!

Mirta Eufemia Sosa, de Tucumán. Soy Arquitecta, egresada y profesora de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de esa provincia. Empecé como auxiliar estudiante en la materia de Tecnología de Materiales, donde descubrí mi vocación de formadora, de despertar en los jóvenes el intenso vínculo de la tecnología y la arquitectura. En el año 1990, participé en el 1er Congreso Iberoamericano de Arquitectura Regional, en Jujuy y quedé impactada por la arquitectura de tierra de otros países latinoamericanos, de la escala y expresión arquitectónica que permitía este material, del que no había escuchado ni estudiado cuando era estudiante en la facultad. En 1992 fui co-fundadora del GRUPO TIERRA TUCUMÁN, el que se constituyó en el año 2003, por resolución del Consejo Directivo de la FAU, en el Centro Regional de Investigaciones de Arquitectura de Tierra -CRIATiC- del cual, desde 2012, soy Co- coordinadora. En 1995, fui co-fundadora de la 1era Red Argentina Red Argentina de Promoción y Difusión de la Arquitectura de Tierra. En 1999 fui a CRATerre para seguir formándome en el saber y en el vínculo con este material. Esa última década del siglo XX marcó mi vida. Hoy disfruto de la tierra, porque me ha permitido y permite conocer personas, lugares y compartir experiencias.

Mi nombre es Martina Emilia Rojas. Soy Arquitecta recibida de la Universidad de Buenos Aires.  En la Ciudad de Buenos Aires me dediqué, en los principios de mi profesión, a la remodelación y refacción de departamentos. Luego comencé a estudiar e indagar en la Bioconstrucción y, hasta el día de hoy, me dedico a realizar Proyectos y Dirección de Obra en construcción natural, mayormente de viviendas. Hoy resido en la Ciudad de El Bolsón, Provincia de Río Negro. Soy integrante como Vocal de la Comisión del Colegio de Arquitectos de Chubut, Regional Lago Puelo. También me dedico a la albañilería con tierra, principalmente en terminaciones, y dicto capacitaciones sobre Construcción Natural. También he estudiado e indagado en la cerámica, principalmente con torno.

Mi nombre es Stella Maris Latina, vivo en la localidad de Yerba Buena en la provincia de Tucumán. Soy arquitecta recibida en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).

Desde 1984 trabajo como docente de la FAU en la cátedra de Construcciones 1 y desde 1997 formo parte del equipo que dicta la electiva Arquitectura de Tierra Cruda. Allí comenzó mi pasión por la tierra y todo lo que la involucra: la investigación, la extensión, la educación formal y no formal. Fui parte del equipo que diseñó el Centro Regional de Investigaciones de Arquitectura de Tierra Cruda (CRIATiC) y desde el 2012 estoy a cargo, junto a la Arq. Mirta Sosa, de la conducción del mismo. Desde este ámbito educativo, año tras año, me dedico a la formación y a la divulgación de la Arquitectura y Construcción con tierra incentivando a alumnos, técnicos, profesionales y a toda persona que se me acerca a sumarse al trabajo/investigación con este material tan antiguo como tan desconocido por muchos.

Fuera del ámbito laboral educativo me dedico a mi familia y a mis plantas de jardín.

Me sumé a la comisión de Formación para aportar mi granito de arena al tema; tengo el convencimiento de que, para trabajar con la tierra como material natural, alternativo y sostenible en la construcción del hábitat, primero hay que conocerla… no tan sólo desde el punto de vista físico (composición), sino también mecánico (comportamiento frente a los esfuerzos, al agua y al sismo) y tecnológico (aplicación). Solo así lograremos usarla correctamente y vencer los prejuicios formados sobre ella.

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